SOREVIVIENDO A 5 REVENTONES DE NEUMÁTICOS A MÁS DE 250 KM/h

Zef Eisenberg intentó el pasado fin de semana superar el récord de velocidad sobre hielo en moto. Para ello su objetivo era alcanzar los 320 km/h a lomos de su Suzuki Hayabusa turbo dotada con neumáticos especiales con clavos colocados uno a uno a mano. Además de hacer frente a las condiciones tan particulares de rodar sobre un lago helado, debía también hacer frente al frío con una sensación térmica sobre la moto que podía llegar hasta a -50ºC.

Sin embargo, Zef se enfrentó a un duro estreno sobre el hielo (nunca había corrido sobre él), con nada menos que cinco explosiones de neumáticos que pudieron acabar en tragedia pero que, por suerte, han quedado como meras anécdotas para contar a los nietos pero también, como una experiencia que a buen seguro guardará para intentarlo el año que viene.

El calvario de Eisenberg empezó con el primer intento el viernes. Cuando iba a 256 km/h, los dos neumáticos se deshincharon a la vez debido a la expansión de la goma a alta velocidad (fuerza centrífuga) y que producía fugas entre los hilos de acero inoxidable de la carcasa allí donde estaban incrustados los clavos para conseguir tracción y agarre.

Zef Eisenberg

En el segundo intento fue el neumático delantero el que reventó a 180 km/h, produciendo un gran golpe en el frontal de la moto al salir trozos despedidos.

Para el tercer intento, Zef contaba con un neumático con la carcasa de hilos de fibra en vez de acero. En este caso el neumático no reventó pero al expandirse cortó los latiguillos del freno delantero a 230 km/h, lo que le hizo quedarse sin freno y tener que parar sólo con el trasero mientras la moto se movía para todos lados.

En el cuarto intento, de nuevo con un neumático con carcasa de acero que evitarse que este se expandiese en exceso como el de fibra, este reventó a 283 km/h cuando todavía iba a un 70% de potencia y los trozos dañaron el radiador, lo que hizo que empezase a perder refrigerante y se calentara en exceso.

Rueda de Zef Eisenberg

Sin neumáticos y con la moto maltrecha mecánicamente, se subió a la CBR1000RR de un compañero, Kristian. Cuando alcanzó los 260 km/h, la rueda trasera explotó y los trozos le golpearon la espalda (la goma y los clavos de acero). Pudo detenerse sin irse al suelo para luego pasar por el centro médico y comprobar que todo estaba bien. Por suerte, la espaldera hizo su trabajo y resistió el impacto de la goma trasera.

Finalmente Zef se tuvo que conformar con el segundo mejor registro del día, conseguido en el cuarto intento y que fue de 283 km/h. Aunque se quedó lejos de los 301 km/h del actual récord, ya ha dicho que lo volverá a intentar. Nosotros solo podemos echarnos las manos a la cabeza al pensar todo lo que le pasó y que aun así quiera volver…

Valiente loco!!

Fuente: soymotero.net

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