PILOTO REBELDE ROMANO FENATI NO SE CORTA: «YA HABÍAN FABRICADO MI ATAÚD»

El italiano, quien el próximo 21 de febrero cumplirá su sanción  de 6 meses por tocar el freno de la moto de Stefano Sanzi cuando rodaban a más de 200 km/h en Misano, comenta pormenores del difícil periodo que ha vivido tras ese incidente en el GP de San Marino, en el que incluso ha recibido amenazas de muerte. Pese a lo extremo del caso, Fenati declara estar listo para volver a las pistas, esta vez en el Mundial de Moto3.

Resultado de imagen para romano fenati misano

Fuente: marca.com

Romano Fenati cuenta los días para su regreso a las pistas. Le quedan 10, ya que el 21 de febrero vence la prohibición de la FIM para que pueda disputar el Mundial tras su polémica acción con Stefano Manzi, al que tocó el freno en plena recta a 217 km/h, lo que costó sanción y despido del equipo… y retirada de licencia de la Federación Italiana. Además de una tremenda ‘paliza’ del mundo del deporte y la sociedad.

Ahora regresa en Moto3 con el equipo Snipers y rememora los peores momentos de estos meses donde «fui juzgado antes en las redes sociales que en los tribunales de verdad, ya habían preparado mi ataúd», asegura en un reportaje en La Gazzetta dello Sport.

«He caído en provocaciones, varios episodios, varias situaciones, varias veces y en varias fechas, no solo en carrera, hay pilotos que son así y otros que son más correctos. Ninguno es un santo por favor, todos cometemos errores. Yo no estoy interesado en tirar al suelo a nadie; si gano por mérito bien, pero entrar para hacer el figura y caer los dos al suelo no es para mí», asegura.

«En el campeonato italiano me han pasado cosas peores, pero no ha habido este circo. Hay pilotos que han hecho las cosas con toda gracia divina. Ahora entiendo cómo funciona». Tanto que bromea al respecto: «Alguien incluso ha señalado que es tan complicado tocar los frenos de otro en la carrera que, por el gesto técnico, merecería ir a MotoGP».

Y pasa a rememorar los tremendos cinco meses que ha padecido. «Me escucharon en la dirección de la carrera, con Manzi, y todo parecía estar tranquilo, nos explicamos y nos estrechamos la mano. Me disculpé porque yo, a diferencia de él, fui descarado y me cayeron dos carreras de descalificación, que en el fútbol son pocos, pero en la moto mucho. ¿Y entonces qué pasó? «Todo lo demás, desde quitarme la licencia al despido, como en un dominó, lo han desencadenado las redes sociales. Son un tribunal real, que emitió un fallo mucho más rápido que los tribunales normales y me condenó sin apelación. Ya construyeron el ataúd», afirma con su habitual sinceridad.

«Admito mis faltas, con la adrenalina como atenuante, pero quien te amenaza de muerte en el sofá no tiene adrenalina. Se había puesto de moda insultarme. En Instagram una persona, incluso hoy, una vez a la semana me escribe «mierda». Tampoco le respondo, pero amigos y familiares no se dieron por vencidos», termina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *