NACIONAL DE VELOCIDAD: CRÓNICA DE UNA PIOLA QUE NO FUE TAN PIOLA

Cada carrera es una historia propia por si misma, en la que el conjunto hombre-máquina deben estar alineados a la perfección para llegar a la cima. El pasado fin de semana Helberts Serrano iba bien encaminado a cerrar una primea fecha del Nacional de Velocidad con un excelente resultado, sin embargo, la mecánica de su Honda lo dejó a la vera del camino. En las próximas líneas te invitamos a repasar como el piloto de Gravity, Liqui Moly y Metzeler fue viviendo el weekend de Interlomas, pasando desde el éxtasis de la pole position hasta la agonía de un inesperado abandono que lo privó de celebrar en el podio.

72 HORAS LLENAS DE AVENTURA

“Y el tan esperado momento llegó. A Temuco los pasajes para correr la final del GP3 Sur y primera fecha del Nacional de Velocidad. Esta vez los puntos en juego son muchísimos: doble puntaje para las dos carreras.

Viajamos el día viernes para llegar a armar todo ojalá de día. Son 7 horas de viaje, además con carro y motos para así costear parte de los gastos. No podemos ir muy rápido, llegamos a eso de las 21 horas, armamos box, carpas, algo para comer y a dormir.

El día sábado ya en modo carrera empezamos a chequear los últimos detalles antes de salir a entrenar. En el primer entrenamiento necesitaba acostumbrarme a manejar la moto sin quick shifter, ya que lamentablemente la perrita de la casa se lo comió y no tuvo arreglo. Las pasadas de cambio ya no eran tan rápidas e incluso algunos cambios me costaba meterlos perdiendo valiosas centésimas de segundo. El resto de la moto funcionaba perfecto. Honda por lejos la mejor marca, las suspensiones hechas por Ignacio Espinoza, representante de GRAVITY, una delicia y mi motor mantenido con todo los productos LIQUIMOLY realmente un 7, mis neumáticos delantero Dunlop auspiciador del campeonato y el trasero METZELER auspiciador mío excelente como siempre. No me cambiaría por nada de estos tremendos k2 slick pero como el campeonato homólogo Dunlop debemos acatar las reglas (delantero Dunlop y trasero Metzeler porque no hay Dunlop medida 180 para motos de 600cc). Solo nos quedaba acostumbrarnos a manejar a la antigua otra vez Jajajajaja. Los tiempos empezaban a mejorar, ya en el segundo entrenamiento estábamos en el crono que habíamos marcado la fecha pasada en Temuco, pero aún así con incomodidad por tener que muñequear cada pasada de cambios.

Último entrenamiento e Ítalo Valdez campeón nacional de la categoría Superbike promocional 2019, que está fecha no pudo correr, me presta un quick shifter y con esto solucionaríamos el problema pero lamentablemente no alcanzábamos a instalarlo ya que tenía que entrar a clasificar. Me pongo el casco, entramos en modo concentración y abren la entrada a circuito.

Empiezo a girar y a intentar bajar los tiempos, cometo errores muy seguido al no conseguir pasar bien los cambios, pero aún así seguimos intentándolo. Termina el tiempo y los resultados arrojan Jeferson Marín en el primer lugar, yo en el segundo y Godoy en el tercero, pero esto no termina aquí, falta la segunda clasificación en la que solo los 6 pilotos más rápidos de cada categoría entran a disputar la súper pole position, cuyo ganador además de llevarse una copa gana la inscripción gratis a la siguiente fecha.

Pasa alrededor de 1 hora y entramos otra vez a pista empezamos a girar. Ahora me siento mucho más cómodo que la entrada anterior y vamos bajando los tiempos 1:10-1:09-1:08-1:078 hasta que logramos llegar al 1:08.076. Termina la clasificación, y sorpresa nos quedamos con el primer lugar y con esto ganamos el trofeo a la súper pole y además inscripción gratis para la siguiente fecha, Felices saltando y celebrando jajaajajaj, damos por terminada la jornada del día sábado, pero ahora viene la parte mecánica. Mi viejo empieza a desarmar la moto para poder instalar el quick shifter, trabajo que duró hasta eso de las 12 de la noche.

Día domingo en la mañana y entramos a probar el quick shifter, hicimos algunos cambios en la configuración, calibramos bien la sensibilidad y listo ya estamos al 100% para la carrera, están fecha promete ser de infarto, ya que el nivel de los pilotos es tremendo y se ve venir una lucha de esas dignas para grabar, ya que el tipo de manejo era bien violento.

Llega el momento y se escucha 3 minutos, todo los pilotos Superbike Expertos a la salida de calle de box. Me pongo el casco, los guantes, enciendo la moto y empezamos en full concentración. Aislamos todo lo externo y solo quedamos la moto y yo. Me retiran los calentadores de neumáticos, caballetes y salimos, damos una vuelta y engrillamos. Se vuelven a poner las mantas térmicas para conservar la temperatura de los neumáticos mientras presentan a los pilotos, suena el silbato que indica que queda un minuto y se retiran calentadores, caballetes y todos quienes estén apoyando a los pilotos. Nos marcan dos vueltas de reconocimiento para largar, flamea la bandera verde y largamos, paso la primera curva, la segunda y al momento que estoy tomando la tercera curva me quedo sin aceleración. Logro levantar la mano para advertir a los pilotos que vienen atrás mío y en eso se me apaga la moto. Llego a la orilla, la enciendo pongo primera y sorpresa mi acelerador no funciona, lo que jamás pensé que pasaría. La piola del acelerador se me cortó justo en la vuelta de reconocimiento para empezar la carrera. El nivel de frustración es enorme. Sabía que era imposible alcanzar a desarmar la moto para reparar, así que como pude intenté llegar a box nuevamente. En boxes le informo la situación a mi viejo, las caras de decepción eran evidentes y la tristeza nos empezaba a hundir-. Él intenta empezar a desarmar pero ya era tarde y largan la carrera.

Nos quedamos con una sensación súper amarga, ya que sabíamos que daríamos un lindo espectáculo, teníamos las condiciones y la garra para estar en el podio pero el destino esta vez lo quiso de otra forma. El problema de la piola no fue tan piola.

Ahora a esperar la siguiente carrera y revisar cuanta piola traiga la moto jajajajaa”.

Carlito de Gavardo Endurista

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