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LA HISTORIA DE FELIPE HORTA EN EL MOTOCICLISMO, PARTE 1: EXITOSO CAMINO EN EL MX Y SUEÑO CUMPLIDO EN USA

Foto portada: Felipe junto a su padre Enrique, décadas de pasión vinculadas al deporte motor

 

Hace un par de meses el productor del RallyMobil y de la fecha mundialista de Chile en el WRC 2019 motivó la preocupación de todo el ambiente tuerca nacional tras ser uno de los primeros casos detectados de Covid-19 en Chile. Por espacio de 22 días, 11 de ellos hospitalizado, Horta peleó de forma férrea contra el virus en una lucha tenaz que finalmente logró batir con honores. Hoy, bastante recuperado en la tranquilidad de su hogar, Felipe comparte en primera persona con toda la fiel lectoría de S Motos sus principales momentos en el deporte de las 2 ruedas, una larga y exitosa historia que iniciamos con los capítulos ligados al motocross que incluyeron alegres jornadas en el súper competitivo  ambiente de Estados Unidos.

 

FELIPE HORTA Y SU RUTA EN EL MX

 

Pasión familiar

“El motociclismo ha jugado un rol fundamental en nuestra filosofía y forma de ver la vida como familia. Este deporte siempre ha estado presente de forma muy potente, heredando el camino que recorrieron mi padre Enrique y hermano Kurt. Mi papá fue uno de los fundadores de la Federación de Motociclismo en la década de los ’50. Él venía de correr los campeonatos de velocidad que de desarrollaban sobre la pista de cenizas de 400 metros que tenía por aquel entonces el Estadio Nacional. Eran una especie entre velocidad y speedway. Mi padre viajaba siempre en moto desde Talca acompañado por mi mamá. Desde esa era él se propuso tener deportistas destacados en el mundo de las 2 ruedas. Mi hermano Kurt (10 años mayor que Felipe) fue siempre un ejemplo, desde que comenzó a correr en 1965 con 15 años de edad y se coronó campeón de velocidad en 50cc, tal como lo haría después en 100, 125 y 250. Fue campeón sudamericano, piloto oficial de Montesa el año 1970 en el Mundial de Motocross, una campaña notable que lo llevó a obtener en total 25 títulos nacionales. Alcanzamos a coincidir algún tiempo en las motos cuando yo partí en la disciplina, pero luego Kuto pasaría al automovilismo donde conseguiría campeonatos de la Fórmula 3”.

 

Década esplendorosa

“En lo que respecta a mi campaña en el motocross fui campeón de 250cc Junior en 1975, luego el 76 fui subcampeón en 125cc y así fue evolucionando durante una carrera en la que obtuve 9 títulos nacionales y dos subcampeonatos latinoamericanos de Motocross”.

A un paso de ser profeta en Chena

“En Chena 1981 estuve muy cerca de adjudicarme el título latino. Tuve una caída y desde ese minuto inicié una gran remontada hasta terminar segundo a menos de una llanta de distancia del venezolano Jordi Bautista, con el que mantengo una muy buena relación hasta la fecha”.

 

Decisión clave

“Antes de retirarme del motocross me fui a vivir a Los Ángeles, Estados Unidos junto con Sebastián Etcheverry. Él fue clave para que yo pudiera disputar muchas carreras de diversos campeonatos en el estado de California. Anteriormente tuve la chance de correr en Japón invitado por Yamaha”.

Avanzando a los Pro

“En Estados Unidos entré a la categoría Intermedios de los campeonatos CNC (California Motor Sport Club) y Golden States Series. Disputaba 3 carreras semanales. Los miércoles lo hacía en Ascot Park, los viernes en Indian Dunes y los días domingo en Carlsbag, pero luego de llevar como 1 un mes y medio corriendo esa categoría llegué un miércoles a Ascot Park y me quitaron la licencia. El encargado me dice ‘tú no puedes correr más en Intermedios, a partir de la próxima competencia debes hacerlo en la categoría Pro Amateur’».

 

Cambio necesario

“A esa altura había ganado 2 carreras en Intermedios y cuando me dan la credencial para competir en Pro Sebastián Etcheverry toma la decisión crucial de modificar la moto que estaba ocupando hasta ese minuto.  Conseguimos aportes de la Digeder en Chile, los que traspasamos 100% a que un especialista nos transformara la máquina en una de mejor calidad. La moto cayó en manos de Dallas Baker que había sido nada menos que manager y preparador de la máquina del legendario Rick Johnson”.

 

Día glorioso

“Fue muy difícil correr en esta categoría (250cc Pro) porque era extremadamente competitiva, pero de igual forma me las ingenié para lograr como mejor resultado un cuarto lugar por delante de Brad Lackey que el año anterior había sido campeón del mundo en 500cc y también del piloto que había ganado el título Open la temporada previa. Me enfrenté a muchos rivales fuertes como Mike Kiedrowski. Esa fue la mejor carrera de mi vida en motocross. Afortunadamente estaba acompañado por Sebastián, ya que fue testigo de ese momento maravilloso”.

 

Frustración en Venezuela

“Tiempo después sufrí una lesión en la columna bien importante que me obligó a tener un receso de 2 meses, y tras ello me vine a Sudamérica para disputar el Latinoamericano de MX en Cumaná, Venezuela. La verdad es que pensé que ganaría esa carrera. Llegué con altas expectativas a Venezuela, pero se extravió mi moto y solo llegó el mismo día de la carrera, en circunstancias que había viajado una semana antes para adaptarme a los 36º Celsius y 86% de humedad ambiente. Los organizadores hicieron expresamente la carrera ahí para que nadie aguantara a nivel físico. En definitiva terminé cuarto, lo que no me dejó para nada conforme”.

 

Despedida con honores

“En 1984 corrí mi último Latino de Motocross culminando segundo en Manchay, Lima. Cometí un error táctico en una de las primeras carreras al solicitarle a mi mecánico Ricardo ‘Piccolo’ Tudor que cambiara un neumático Bridgestone M23 delantero por un Pirelli Sandcross apto para las condiciones arenosas de ese circuito, pero lamentablemente en la montada del neumático se nos pasó la presión del mismo y luego de la manga el marcador registraba 73 libras. Corrí 40 minutos con una rueda de madera, lo que me dejó con serias ampollas en ambas manos. Aún así el neumático tenía grip porque era de un compuesto blando, pero comprenderán que con ese nivel de presión terminé por romperme ambas manos. De todos modos terminé segundo en la acumulada solo por detrás de Álvaro Cándido de Brasil, pero para ello tuve que disputar cada una de las mangas restantes (eran 6 totales) con silocaína para aguantar el dolor”.

 

“Tras esa carrera tiré la esponja como crossista y me dediqué al tema de la producción”, asegura Horta, un capítulo que desarrollaremos en los próximos días, aunque no sin antes concentraremos en el excelente paso que tuvo Felipe por la velocidad, un recorrido que lo llevó a darse el gusto de correr el Mundial de 500cc y encontrarse con una oferta que bien pudo haber cambiado su carrera deportiva hasta niveles insospechados.

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