LA EXPERIENCIA DE ITALO CANTELE EN EL DESAFÍO DEL DESIERTO 2018; IMPERDIBLE SI QUIERES SUMARTE A LA AVENTURA

Cuando ya miramos hacia el 19° Desafío del Desierto en territorio nortino entre Pica e Iquique (17 al 20 de mayo, con un excelente descuento hasta el 31 de marzo), nuestro columnista Italo Cantele nos envía un escrito imperdible sobre su primera experiencia pampina en el 2018.
Buenísimo leerlo por si quieres ser parte de una de las máximas aventuras off road del país.

Italo Cantele, endurista y rallista. Aquí lo vemos ganando una fecha de la Copa del Rey big trail

Por Italo Cantele
Fotos : Revista SMotos
Foto portada : Los Bozzo en el Desafío 2018
www.desafiodeldesierto.cl

Escuché “Desafío del desierto” hace muchos años.

Pero nunca tuve muy claro de qué se trataba.

Escuché que era una carrera de motos en el norte grande.

Acostumbrado a los parajes de la zona central, con algo de “barrito”, árboles, y uno que otro canal o acequia.

Claro que algún conocimiento tenía del norte. Varias veces fui a la zofri, a San Pedro de Atacama con mi mamá, y un par de veces a Bahía Inglesa.

Entonces era la mezcla perfecta para no ir, especialmente para alguien “del montón” en las carreras de enduro normales y tradicionales.

Recuerdos Plaza de Pica

Y precisamente, después llega el Dakar a tierras chilenas. Motos y autos causando furor, gringos bajando los verdes a “2 gambas”, y camiones derrapando y saltando.

Entonces, para un simple piloto de enduro, correr en el desafío del desierto era cada vez más exótico.

Pero el año pasado, los astros se alinearon, y fui a correr el famosísimo y tradicional “Desafío del Desierto 2018”.

Con algún grado de nerviosismo, y con la intención de llegar a la meta y no perderme para siempre en pleno desierto.

El glamour parte cuando debes llevar tu moto el día que la embarcan al norte, donde todos llegan con sus motitos lavadas, y algunas pololas y amigas invitadas a revisar como se cargan las motos.

Después cuando te reciben en el aeropuerto de Iquique, cuando ya empiezas a creerte piloto “junior Dakar”.

A Pica los boletos, asignación de piezas, control de cascos, y entrega de gps.

GPS. Este era uno de los traumas que tenía antes del desafío. Navegar significa conocer un conjunto de métodos para saber desplazarse de un lugar a otro en forma independiente.

La experiencia del endurista de la zona central es “cinta roja a la izquierda; cinta azul a la derecha”, y si acortas una curva para peor de males te penalizan ¡¡¡¡¡¡¡¡

Y ahora tenía que saber navegar con gps …….., la cosa se ponía buena. El día anterior vi un tutorial en youtube de “como navegar en una carrera de motos por el desierto chileno con gps”.

Pica, un verdadero oasis del desierto, fue tomado por los pilotos de UTV, motos 4 ruedas y el lote de motos. Un gran espectáculo en la plaza, y todos los artistas pasando por la “rampla de honor”. Bailes y música de la zona, autoridades, y todos nosotros.

Después reunión de pilotos, todos escuchando y dando recomendaciones, tips y datos.

Amistad a la usanza antigua de las carreras de enduro. Partiría con chaqueta de enduro, por mi ignorancia climatológica del sector, pero los más experimentados me aconsejaron no llevarla. Seguro hubiese sido el primer muerto deshidratado en el desafío del desierto.

Instalado el gps, pensé en seguir las huellas de los más rápidos si no podía “navegar”. No digo juego de niños, pero es cosa de hacerle caso a una flechita de la pantalla, que te indica cuando doblar y para que lado …………., nada tan complicado.

Y a disfrutar, a recorrer y correr el desierto, a vivir una carrera de verdad fantástica, una de las pocas carreras que se hacen en los desiertos alrededor del mundo.

El artista de esta carrera, carrera que ya cumplirá 20 años muy luego, es Pablo Levalle, apodado el “Dios de las Montañas”, el gran Dios APO, quien es un verdadero conocedor de nuestro desierto.

Llegas medio molido, pero tienes ducha y piscina ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡. Comida, reunión de pilotos con datos del día siguiente, buena cama.

Del resto se encarga la organización.

Segundo día de carrera, sigue la aventura desértica

Tercer día, algo más machucado, hasta la meta.

Cena final de despedida, con un sueño hecho realidad. Una carrera de acuerdo a mis posibilidades de piloto, una carrera que puedo empezar y terminar a mi propio ritmo sin morir en el intento.

Creo que lo mejor del desafío del desierto es precisamente la posibilidad para “casi” cualquier piloto de enduro correr esta fantástica carrera. Cada uno a su ritmo, a sus posibilidades, a sus ganas y fuerzas.

Si puedes ir solo a recorrer el desierto, fantástico por ti.

Si quieres vivir la experiencia de sentirle el olor a un Dakar series, el desafío del desierto es para ti.

 

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