LA EPOPEYA QUE PODRÍA CONSEGUIR JORGE MARTIN EN EL MOTOGP

El piloto más en forma del MotoGP está a solo 3 puntos del líder ‘Pecco’ Bagnaia en el ranking de pilotos cuando aún restan 6 fechas dobles para la finalización del certamen, lo que le deja muy bien perfilado para ir en pos del título, objetivo que en caso de lograr lo anotará como el primer #1 del mundo en obtener el cetro con un equipo satélite desde que lo consiguiera Valentino Rossi en 2001 durante la era de los 500cc 2 tiempos.

Jorge Martín y el Prima Pramac Ducati celebran el triunfo en Motegi.

Fuente: marca.com

Ganar un Mundial de MotoGP es una tarea titánica, es el mayor logro que un piloto de motociclismo puede conseguir en toda su historia, el sueño de millones de niños que se suben a minimotos a temprana edad. Pero hay un logro aún mayor: ser capaz de hacerlo con un equipo satélite.

Desde siempre, casi cualquier competidor ha querido pasar a un conjunto oficial de fábrica, sabedor de que allí cada marca sitúa a sus mejores ingenieros, con los mejores medios y es dónde recibe las primeras evoluciones. Por eso, lo normal es que el entorchado sea para un participante de estas formaciones.

Bien lo sabe Jorge Martín, que cuando fichó por Ducati hasta incluyó una cláusula por la que si no le ascendían al ‘primer equipo’, le tenían que pagar un plus. Es lo que pasó la temporada pasada. Pese a la promesa de escalar, los de Borgo Panigale optaron por Enea Bastianini para acompañar a Pecco Bagnaia. Se quedó en el Prima Pramac con cierta decepción.

El madrileño ha sabido transformar ese bajón en motivación para batir a los de rojo. De hecho, hasta lanza mensajes al ‘1’ y su gente. «La responsabilidad de ganar es de Pecco», suelta para pasarle la presión.

Sea como fuere, ‘Martinator’ tiene una misión con tintes de proeza histórica: ser campeón con el Prima Pramac Ducati, un equipo satélite. Nadie lo hace desde que en 2001 Valentino Rossi lo lograra con el Nastro Azzurro Honda, cuando en el conjunto oficial de HRC, el Repsol Honda, lo formaban Álex Crivillé y Tohru Ukawa. Fue el último bajo la denominación de 500cc, pues en 2002 ya llegó MotoGP… y volvió a imponerse el ’46’, pero en las filas del Repsol Honda tras retirarse Crivillé.

Valentino Rossi celebrando su título mundial de 2001 en Australia

Antes de Vale hay que irse a principios de los ochenta para encontrar triunfos con formaciones privadas: en 1982, Franco Uncini venció con Suzuki Gallina, como en 1981 hizo el mismo equipo con Marco Lucchinelli.

Unos años antes lo hizo Kenny Roberts, en su llegada al Mundial en 1978, con el Independent Team Yamaha. Fue capaz de derrotar a Barry Sheene, que estaba en el cuadro oficial de Suzuki.

Con anterioridad, otros estuvieron cerca de sumarse a ese hito. Fue el caso de Sete Gibernau, subcampeón en 2003 y 2004 con Honda Gresini, como Marco Melandri, en 2005, en la misma escuadra.

Más recientemente, en 2020, Franco Morbidelli igualmente fue segundo en la general final con el Petronas Yamaha, detrás de Joan Mir y su Suzuki oficial. En 2022, Enea Bastianini terminó tercero con el Gresini Ducati en el título de Pecco Bagnaia con Ducati oficial.

Jorge Martin mantuvo en Motegi la senda ganadora que ha establecido en las últimas fechas del MotoGP

Esto se da porque, progresivamente, las marcas han ido dotando de mejor material a sus cuadros privados. Se han dado cuenta de que tener motos idénticas los aporta más datos, que ayudan a mejorar las prestaciones de sus máquinas frente a los rivales. Es un triunfo de IRTA, la Asociación de equipos que impulsó el recientemente fallecido Mike Trimby.

Ahora, es el turno de Jorge Martín y el Prima Pramac de culminarlo. Ellos se lo creen. «Estamos ahí, que sea factible o no sólo depende de nosotros mismos. Tenemos las armas, tenemos el piloto. Depende del equipo y no fallar», afirmaba Gino Borsoi, el jefe de equipo en DAZN este fin de semana.

Por cierto, que, además, la formación propiedad de Paolo Campinoti es líder en la clasificación de equipos, con 478 puntos, 78 más que el Mooney VR46. Esa corona entre Martín y Zarco la tienen muy a tiro.

Carlito de Gavardo Endurista

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