smalltit euro babe gets orally pleased.chicas desnudas charming cutie services a knob to rapturous delights.

A FONDO Y SIN TECHO

Nacho Cornejo comparte sus sensaciones tras un Dakar a ritmo de campeón

 

     

Por Ignacio Psijas

Desde 1996 a la fecha hemos disfrutado y sufrido sin cesar con los éxitos y caídas de nuestros baluartes en el Rally Dakar.

Durante el nuevo milenio Carlo de Gavardo, ‘Chaleco’ López y Pablo Quintanilla supieron llevar la bandera chilena al podio en la categoría motos, pero ninguno de ellos estuvo tan cerca de conseguir una victoria en la serie estrella como sucedió este año con José Ignacio Cornejo Florimo en Arabia Saudita , al mando de su máquina Honda.

Por espacio de 10 etapas y 11 días el ‘Dragón Celeste’ mantuvo a los fans nacionales del motociclismo trasnochando a diario para seguir las incidencias de una carrera histórica, en la que el iquiqueño de 26 años se dio el gusto de liderar con aplomo las acciones hasta la antepenúltima etapa, momento en el cual una dura caída puso fin al sueño de ver a un chileno acariciando el touareg en la serie estrella del Dakar.

Las estadísticas dirán que Kevin Max Benavides se consagró ganador de la edición 2021, pero para los expertos en el rally nadie rindió mejor en términos de velocidad, consistencia, estrategia y navegación que José Ignacio Cornejo, quien dejó de ser Nachito para transformarse en un Nacho que se ha instalado definitivamente como uno de los máximos astros del rally cross country y con múltiples armas para seguir afianzándose en la elite mundial.

RUTA DAKARIANA

De regreso en su natal Iquique, y afortunadamente libre de lesiones tras su espectacular caída en Arabia Saudita, Cornejo nos cuenta en primera persona parte de las notables vivencias que experimentó en las fauces del Dakar 2021.

Inicio poco auspicioso

“Hice algunos cambios en el seteo de las suspensiones que no me acomodaron. Realizamos los cambios tras el prólogo y volvimos a la configuración habitual, pero durante la primera etapa cometí un par de errores por andar más preocupado de andar rápido que de navegar. Si bien la ansiedad de ser competitivo desde el inicio me hizo perder varios minutos, debo decir que lo peor vino el segundo día. La moto ya la tenía configurada a mi gusto y me sentía cómodo en la ruta, pero a la altura del kilómetro 14, cuando apenas tocamos zona de duna erré el rumbo al seguir las huellas. Me fui por la derecha en lugar de ir por la izquierda y perdí entre 8 a 10 minutos. De hecho me pasaron 3 pilotos y ni siquiera me di cuenta de ello. A partir de ahí me fui detrás de Joan Barreda empujando fuerte por varios kilómetros, sin embargo, al promediar la etapa me quedé enterrado en un sector de arenas blandas y cedí alrededor de 1 minutito más”.

Reacción clave en plena ruta

“Una vez que llegué a la zona de reabastecimiento en esa segunda etapa me dije a mi mismo ‘córtala, es hora de ponerse serio, no cometamos más errores tontos’. Afortunadamente de ahí en más puse un buen ritmo, le desconté terreno a Barreda que ganó esa etapa y al final en una zona de mucha navegación lo pude hacer bastante bien, con lo que reduje parte de lo que había perdido al inicio. Terminé el día con un quinto lugar que me dejó a 12 minutos de la punta, una distancia nada mala considerando el pésimo comienzo de etapa que había tenido”.

Encadenando etapas sólidas

“En la fase final de la segunda etapa encontré el ritmo que quería. Tomé confianza y sabía que a continuación se vendrían días sólidos. Desde la tercera etapa hice días muy constantes y parejos. Si bien hice solo un top 3 en la primera semana, muchas veces superé a los pilotos que iban adelante y terminé abriendo ruta por largos kilómetros. Creo que ese andar y eficiencia en la navegación me ayudaron mucho para cuando logré colocarme adelante en la semana final de carrera”.

Fortaleza física

“Las etapas de este Dakar fueron muy largas, y en varias de ellas logré hacer diferencias hacia el final cuando tanto el aspecto físico como mental pasaban a tomar un papel fundamental. Mucha gente me hizo llegar el comentario respecto a lo bien que me veía físicamente en las entrevistas post etapa comparado al resto de los pilotos de punta. En realidad no me doy cuenta de esas cosas en el momento, pero lo que si puedo decir es que logré sentirme entero durante la totalidad de las etapas”.

Dakar muy exigente

“Fue una edición dura, ya que nos enfrentamos a etapas largas y en todo tipo de terrenos, pasando por dunas, zonas duras de piedras, incluso algunas trialeras bien difíciles. Además la organización nos puso una navegación muy exigente, con al menos dos sectores complejos por etapa. Bastaba un error para que te pillaran 3 a 4 pilotos, lo que pone a prueba tu parte mental ya que no es nada sencillo reponerse a una perdida de 12 a 15 minutos.  Varias de estas zonas se encontraban al inicio de las especiales, por lo tanto incluso pilotos de punta tuvieron que enfrentar esa dificultad de superar un error cuando todavía quedaban cientos de kilómetros cronometrados por recorrer en el día”.

Mente limpia

“Uno de los cambios que me ha gustado en las nuevas reglas es el hecho que te entreguen el roadbook en la mañana pocos minutos antes de largar las etapas. Me permite ir con la mente libre, a diferencia de lo que sucedía antes en que te comenzaban a meter cuco con zonas peligrosas, lo que generaba entrar a las especiales con demasiada información y estar preocupado de múltiples cosas aparte de manejar. Bajo el formato actual siento que voy con la cabeza despejada y rindiendo bien”.

Maestría en la navegación

“Durante las tres etapas en que abrí ruta perdí muy poco tiempo. Creo que en una cedí 12 minutos respecto a Toby Price, en la especial que abrí junto a Kevin Benavides el ganador me sacó 6 minutos, en la que gané lo hice siendo segundo en la ruta y al día siguiente apenas perdí poco más de 1 minuto. Abrir camino genera mucho desgaste, pero creo que mis mejores días de carrera fueron precisamente aquellos en que partí adelante”.

De tú a tú contra un bicampeón del Dakar

“Me fue muy bien en la etapa maratón. Logré tomar la punta de la general superando por un solo segundo sobre Toby Price y al día siguiente salí muy fuerte sosteniendo un gran ritmo junto a Ricky (Brabec). Lo hice muy bien, pero al finalizar la etapa me di cuenta que solo le había sacado 1 minuto a Price que venía con un neumático trasero muy dañado. No lo podía creer. La verdad es que Toby es un fenómeno, uno de esos pilotos que puede sacar un as de la manga y sorprender a todos. Es un rival al que le tengo mucho respeto”.

El orgullo de liderar la general

“Creo que en una edición anterior del Rally de Abu Dhabi llegué a puntear o estar muy cerca, pero esta fue la primera vez que lideré un Dakar. Agarré la punta en la etapa maratón y pude sostener la ubicación durante los tres días siguientes. Vivir la experiencia y sentir la presión que implica estar adelante de todos fue increíble. Eso me da a entender que las capacidades están y que para situarse ahí es necesario actitud y mente fría. Este Dakar me ayudará mucho para el futuro. Creo que manejé bien la presión, aunque pienso que aún lo puedo hacer mejor”.

Abandono de Price

“Una de las dificultades de los caminos de Arabia Saudita es que tienen muchas huellas. Al parecer los pilotos locales ocupan mucho esas rutas en autos, por lo tanto ya sea si vas abriendo camino o estás décimo siempre debes permanecer muy atento a la navegación. Precisamente en una de esas zonas de compleja navegación Price se cayó fuerte y debió abandonar. Fue una lástima porque la verdad es que disfruté mucho de estar disputando de forma tan férrea el liderato con él”.

Una dolorosa piedra en el camino

“En la décima etapa venía tomándomelo con calma, pues sabía que al día siguiente venía una especial dura. Mi estrategia era no terminar adelante para así tener una buena posición de salida en la penúltima etapa. Durante ese día fui muy preocupado de ir regulando el ritmo, y la verdad es que hasta el momento de la caída todo estaba marchando muy bien. Lamentablemente vino el accidente, pero aún así pese al golpe y el tiempo que perdí fui capaz de completar el recorrido y quedar a solo 1 minuto de la punta, lo que aún me dejaba con opciones de buscar el triunfo”.

Adrenalina a tope

“Pese a que estuve inconsciente por espacio de algunos minutos y con la moto dañada, la verdad es que la adrenalina me llevó a seguir hasta el final de la etapa. Hasta ese minuto no tenía muchos dolores, pero si notaba es que estaba mareado y que mis reacciones eran más lentas. Ahí tomé nota de lo duro que fue el pencazo y opté por hacer el resto de la etapa más tranquilo, focalizado en navegar bien. De hecho, con todo lo golpeado que estaba, me vi obligado a hacer mecánica ya que tuve un drama con las bombas de bencina. El switch que tenemos para cambiarlas salió volando con el accidente. Me quedé sin gasolina porque todo el combustible se fue al tanque trasero. Tuve que ajustar los fusibles y poner una bomba de emergencia, todo eso mientras aún estaba mareado y me pasaban Joan Barreda y Matthias Walkner. Al ir detrás de ellos se me hizo más fácil seguir las huellas, pero en realidad fue una odisea. Cada cierta cantidad de minutos me tenía que automotivar para completar la etapa a como de lugar. Me inyecté de pensamientos positivos, tanto así que finalicé la etapa convencido que aún podía ganar el Dakar”.

Minuto del adiós

“Al llegar a meta la gente de ASO me comunicó que sería chequeado por los médicos para corroborar si podía seguir en buenas condiciones hasta el campamento, ya que aún quedaban 160 kilómetros de enlace. Adrian van Beveren fue muy buena onda, ofreciéndose a esperarme para que nos fuéramos juntos en caso de cualquier eventualidad. Al final la atención tomó más minutos, por lo tanto le dije que partiera nomás porque no quería hacerlo perder tiempo. El asunto es que transcurrido algún lapso los médicos me informan que debían trasladarme al hospital para hacerme exámenes. Ahí me di cuenta que estaba fuera de carrera. Ellos me decían que no, pero por mi lado tenía claro que al no poder hacer el enlace quedaba out. Me había pegado fuerte, pero no quedé tonto, me daba cuenta de lo que estaba pasando, jajaja. En ese instante me comuniqué con mi equipo, hablé con Helder Rodrigues, intentamos ver la posibilidad de hacer el enlace y que me revisaran en el campamento, pero el cuerpo médico me indicó que ante una situación así era su responsabilidad que no me pasara nada en el camino, por lo tanto no me dejaron seguir”.

Frialdad ante la adversidad

“Pese a lo duro del hecho entendí la situación. Llevo muchos años corriendo y sé lo grave que puede ser un golpe en la cabeza, ante lo cual me convencí que la advertencia de los médicos era por algo. Continuar la carrera en esas condiciones no era seguro. Un pequeño descuido terminó con mi sueño de ganar el Dakar”.

Lección deportiva

“Apenas pude avisé del abandono tanto a mi familia como amigos. Tanto Helder Rodrigues como Ruben Faria (responsables deportivos del equipo Honda HRC) me dieron palabras de aliento, lo que me dejó más tranquilo. De este abandono saco en limpio que jamás se debe bajar la intensidad porque basta que uno reduzca un poco el ritmo para que no estés 100% concentrado”.

Un millón de amigos

“Fue reconfortante recibir tantos mensajes a través de las redes sociales, incluyendo de campeones del mundo de distintas disciplinas del motociclismo (entre ellos Marc Márquez, Josep García y el mismo ganador del Dakar 2020 Ricky Brabec). Les agradezco enormemente sus palabras de aliento”.

Avanzando por el buen camino

“Es cierto que uno se pone ambicioso y cuando ves que estás punteando quieres ganar, pero junto con mi staff hemos ido cumpliendo cada uno de los objetivos que nos hemos marcado. La idea era tener opciones de ganar el Dakar a los 28 años, en definitiva estuve cerca de hacerlo dos años antes, lo que es muy bueno. Es cierto que ya tengo bastante experiencia, pero sigo siendo uno de los pilotos más jóvenes del grupo de punta. Tengo mucho tiempo por delante, debo respetar los procesos y no volverme loco. Lo fundamental es que la caída no me dejó secuelas, por lo tanto mi motivación sigue a tope para hacer las cosas cada vez mejor, sobre todo porque estoy convencido que aún tengo varios puntos en los que puedo dar un paso adelante”.

Futuro

“Varios equipos se me han acercado manifestando su interés, pero claramente la prioridad respecto a mi futuro en el rally la tiene Honda que es el equipo ganador de los dos últimos Dakar y además el que me dio una gran oportunidad de sumarme a su estructura en 2018.

Seguramente el tema se resolverá en las próximas semanas”.

No darse jamás por vencido

“Aprovecho este espacio para enviarle mucho ánimo a todos esos pilotos de regiones que no disponen de los recursos ni de las herramientas para correr y lograr todo lo que quieren. A todos ellos les digo que trabajando duro y no bajando los brazos las cosas buenas llegarán en algún minuto.

Generalmente demoran, pero llegan. La clave es ser perseverante, constante y trabajar sobre las debilidades, aspectos que al menos en lo personal me han ayudado a crecer en mi carrera y llegar al lugar donde me encuentro hoy en día”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tube