5 MINUTOS CON… AMÉRICO ALIAGA, EL NUEVO NAVEGANTE DE IGNACIO CASALE EN EL DAKAR 2019

Una de las noticias más potentes que nos arrojó las últimas semanas en materia dakariana fue la generada por Ignacio Casale, quien tras haber corrido el Atacama Rally con Gabriel Balut finalmente selló un acuerdo con Américo Aliaga para correr en conjunto la prueba off road más prestigiosa del mundo en su buggy Yamaha YXZ 1000 R, un anuncio que sorprendió por lo cerca que estamos del inicio de la carrera pero no por la calidad del co-piloto, ya que Aliaga es reconocido por todos como uno de los navegantes más prestigiosos y experimentados del medio nacional.  En extenso dialogo con SMotos, Américo nos habla de su nuevo desafío junto al “Perro”, las exigencias que ofrecerá esta nueva versión del Dakar en Perú y las opciones que tienen los binomios nacionales en la ascendente categoría Side by Side (SXS), más conocida en nuestro medio como UTV.

 

Por Ignacio Psijas

Américo, ¿cómo tomas este nuevo reto en compañía de un dos veces ganador del Dakar?

“Si bien llevo 15 años metido en el rally, y me gusta mucho, no soy un profesional de esto, por lo tanto el hecho que Ignacio me designara como su navegante es un gran honor pero al mismo tiempo una gran responsabilidad. Tengo hartos kilómetros sumados en este deporte. He disputado 3 Dakar, he conseguido 3 wild cards para esta carrera y he ganado 3 veces el campeonato nacional, lo cual muestra que a lo largo del tiempo he podido hacerme el tiempo para compatibilizar entre familia, trabajo y la pasión tuerca. Estoy dispuesto a dar el 100% para aprovechar la oportunidad que me ha dado Ignacio y cumplir un gran papel”.

 

¿Cómo te pilla esta nominación que se dio a tan pocas semanas del inicio del Dakar 2019?

“Esto venía hablándose desde hace unas 3 semanas. Nos juntamos con Ignacio, conversamos, me mostró su taller, el buggy que estaban armando y me gustó la manera en que están armando el proyecto. El equipo se encuentra bien afiatado y están realizando una preparación muy responsable del vehículo. Le dije a Ignacio que probáramos, por lo que fuimos a Copiapó donde hicimos alrededor de 500 kilómetros durante un fin de semana. Fue una experiencia nueva, ya que es como estar con una pareja que no conoces. Nos pusimos de acuerdo en algunos puntos sobre la comunicación que ocuparíamos en el buggy y salimos a hacer una ruta bien fuerte con GPS y roadbook como un verdadero rally”.

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones del piloto?

“Desde los kilómetros iniciales pude comprobar que anda muy fuerte. Es bastante ordenado para manejar y me gusta la calma que transmite arriba del vehículo para comunicarse y saber que es lo que venía adelante en la ruta. En un inicio iba un poco pillado en las notas, pero fui apurándome hasta encontrar el ritmo que necesitábamos. Paramos alrededor del kilómetro 100, afinamos algunas cosas, corregimos otras, y continuamos con el recorrido mejorando muchísimo el rendimiento. En la noche revisamos el buggy y descansamos, y al día siguiente proseguimos con la prueba haciendo entre 250 y 260 kilómetros que fueron muy útiles”.

 

¿Cómo ves a Ignacio considerando que por sus años en motos y quads no está acostumbrado a tener un navegante que le cante la ruta?

“Es todo un proceso internalizar la información que te señala otra persona, un cambio bastante fuerte al que se debe adaptar, y por mi lado, tras haber compartido vehículos con alrededor de 12 pilotos, creo que Ignacio es el más rápido junto a Víctor Mastromatteo, con el que disputé el Dakar 2013”.

 

¿Cómo evalúas el rendimiento del buggy Yamaha?

“He corrido antes con Can Am, por lo tanto pude detectar las ventajas y desventajas que tienen ambos buggy. Dentro de las fortalezas que noté en el modelo Yamaha está su rapidez y la eficiencia de la caja secuencial que permite desarrollar el motor al máximo en tramos muy cortos, lo que no sucede con el Can Am que funciona con el CVT, es decir un sistema de correa que genera la potencia de forma más progresiva. En este Yamaha se pasa de la velocidad promedio del rally, que es 70 km/h, a 130 km/h en muy pocos segundos. Es un vehículo más corto que el Can Am, tiene buenos frenos, es súper ágil, la suspensión es dura, aunque no inferior que los otros modelos, por lo que debo decir que terminé gratamente sorprendido por el desarrollo del buggy japonés”.

Can Am ganó la última edición del Dakar. ¿Cómo ves a Yamaha en este desafío que parte en las próximas semanas?

“Hoy por hoy Can Am es claramente favorito, ya que llevan muchos años de desarrollo. Tienen al ingeniero Scott Abraham del equipo South Racing que ha hecho un excelente trabajo en contacto directo con Can Am Factory. Acá en Chile también los teams nacionales han hecho una buena pega adaptando algunos elementos del buggy, y haciendo sus propios desarrollos y mejoras, pero de todas formas Yamaha va por un buen camino y esperemos que en los próximos años venga con más mejoras para equiparar la categoría”.

 

En términos competitivos, ¿cuán fuerte estarán los UTV (side by side) en este Dakar?

“Se han convertido en una de las categorías estrellas. Correrán alrededor de 50 vehículos y en una edición que es ideal para desarrollar todo su potencial. El recorrido tiene un 70% de dunas y estos buggy son muy ágiles en este tipo de condiciones. En tramos cortos son muy cómodos de manejar. Creo que el Dakar 2019 está hecho para los UTV”.

 

¿Eres de aquellos que piensa que los UTV pueden sorprender con sus tiempos en las especiales?

“En el mismo Atacama Dakar los UTV marcaron mejores cronos que las camionetas, sobre todo en la arena donde son capaces de mantener una velocidad promedio muy pareja. Es muy difícil que los buggy se queden pegados, y si bien sufren fallas mecánicas como todo vehículo, cuando andan no los para nadie”.

 

¿Qué anticipas sobre la actuación de los chilenos en el Dakar 2019 pensando que correrán sobre terrenos que les son bastante favorables?

“En UTV tenemos muy buenas cartas, ya que aparte de Ignacio va Francisco López con un tremendo navegante como Álvaro León. Pienso que por capacidad y máquina “Chaleco” es el máximo favorito entre los chilenos, pero además está Rodrigo “Mamoro” Moreno que junto a Jorge “Coco” Araya son de Copiapó y llevan mucho tiempo corriendo sobre estos buggy, por lo tanto podrían dar una buena sorpresa, y también puedo mencionar a Michelángelo Bertolla, quien es un verdadero samurái y un piloto con muchas condiciones, especialmente en los terrenos donde se disputará el Dakar 2019. Tiene una edición a su medida. Del resto de los chilenos están Luis Eguiguren, un experimentado en la arena, Sandro Peppi que junto a su hijo están metiéndose en el rally cross country y son muy prolijos, y por último Álvaro Chicharro, él que de seguro disfrutará de esta carrera en las dunas”.

 

Independiente de lo favorable que son los terrenos de este Dakar para los pilotos chilenos, ¿cuán distintas son las dunas peruanas con respecto a las que tenemos en nuestro norte?

“Varían las alturas. En Perú las arenas son muy altas y en pocos kilómetros pueden ir cambiando, no solo en altura, sino que también en color pasando de una duna amarilla sopeada a una más oscura y dura. De repente tienes que sortear especies de ollas, con varias trampas y hoyos, por lo tanto debes ir esquivando con precaución uno por uno, especialmente en subida. Las dunas peruanas definitivamente son muy técnicas, con interminables kilómetros en los que debes ir modificando tu estilo de manejo dependiendo de las características de la arena. En Chile tenemos el desierto de Atacama que es el más grande y árido del mundo, pero para nosotros ya es fácil a diferencia de lo que encontramos en Perú donde la alta exigencia está presente en todo momento. En mi caso he corrido cuatro veces ahí, y la verdad es que siempre ha sido muy complicado, aunque de igual modo lo disfrutas, porque sus terrenos tienen de todo”.

 

¿Cómo viene el cronograma del equipo antes del viaje a Lima?

“Pensamos que el buggy debería estar listo antes de navidad para que Pancho Casale parta con su camión alrededor del 26 de diciembre rumbo a Perú, mientras que con Ignacio llegaremos el 3 de enero a Lima”.

 

Finalmente, ¿en qué momento de tu carrera llega este Dakar 2019?

“Será mi cuarto Dakar justo a 10 años de mi debut en 2009 cuando corrí con Jorge Latrach. Desde 2013 que no participo en esta competencia, pero ese recuerdo es muy positivo, ya que disfruté mucho de esa edición junto a Víctor Mastromatteo en la que terminamos en una buena posición. Llego a este 2019 motivado y con la claridad que debo estar muy concentrado, pues tendremos que sortear varios way points ocultos en la ruta. Estoy trabajando fuerte para que Ignacio escuche mis apuntes y los interprete de la mejor forma. Las prioridades en carrera serán no perderse, no quedarse pegados, no sufrir golpes físicos y avanzar con un ritmo seguro y constante”.

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